OPINION: Una maldición en la educación dominicana.

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Por FELIX BETANCES.

DIARIO VISION.-A juzgar por los hechos y acontecimientos de los últimos tiempos en lo relativo a la educación dominicana, se puede considerar sin lugar a equivocarse, que la misma no ha corrido con la mejor de las suertes.

El manejo muy desafortunado del sistema educativo dominicano durante las últimas décadas, ha puesto en evidencia las debilidades con las que el mismo ha operado, con el apoyo  ni siquiera disimulado del gobierno central, a pesar de las grandes cantidades de recursos económicos que el pueblo ha tenido que sacrificar para sostenerlo.

No ha sido suficiente el cuatro por ciento, logrado a sangre y fuego por el pueblo, a pesar de lo cual, nos encontramos con que en las escuelas se viven situaciones deprimentes por la ausencia de los recursos suficientes y a tiempo, donde no hay ni siquiera un suministro de agua potable para que los estudiantes y el personal docente y administrativo, puedan saciar la sed sin que hablemos de la higiene de dichos centros.

Pero eso no es lo peor, a las escuelas públicas, aun a la altura en que se encuentra el año escolar, no ha llegado ni siquiera un libro de texto, de los que están previstos a sustentar el actual currículo en el año lectivo, obligando a los padres a tener que sacrificarse sobremanera, erogando ciertas sumas de dinero, para que los estudiantes extraigan de los Centros de Internet, las clases que les son asignadas por los profesores; algo que a todas luces es incongruente.

Como un complemento a todo esto, el Ministerio de educación, acaba de disponer de más de 600 millones de pesos para cambiar los uniformes, cosa que en el momento no es una prioridad sin decir que actualmente, los suplidores del almuerzo escolar, tienen alrededor de siete meses que no reciben los pagos correspondientes, algo que los pone entre la espada y la pared, ante sus compromisos.

En adición a todo esto, vemos un sistema educativo en desgracia desde la cabeza hasta los pies, pues basta con conocer la penosa situación  por la que atraviesa la Universidad Autónoma de Santo Domingo la cual no sale de una huelga, por reclamos que no han sido más que promesas incumplidas por sus autoridades, frente al personal docente y administrativo; lo mismo ocurre con el resto del sistema, cuando nos encontramos con un Magisterio que parece que ha hecho “conciliación” con las huelgas y los famosos paros de docencia en reclamo de reivindicaciones, con el consabido sacrificio del estudiantado más pobre y vulnerable del país.

Hay que agregar que  producto de todo este embrollo, son los penosos resultados que dan los organismos internacionales, en los que se demuestra que estamos en los últimos lugares en los estándares de calidad de la educación.

Cabe preguntarse, ¿cómo es posible que sea esta la pantalla que presente nuestro país ante un tema tan neurálgico y medular para como lo es la educación, siendo dicho sea de paso, el punto de mayor atracción y enfoque de los gobiernos del Presidente Danilo Medina?.

¿En qué niveles espera él dejar el país en términos de educación al final de su mandatos, de seguir las cosas como van?. O ¿Es que acaso será él el único que no está enterado de lo que aquí está pasando?.

Nadie puede negar que la situación por la que está pasando el sistema educativo en la República Dominicana, pueda considerarse como suele decir el pueblo llano: “le cayó una maldición negra” y por el camino que va, no lo salva “ni el Médico Chino”.…