Ha muerto la credibilidad

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Por Delfin Matos.-
DIARIO VISION.-Hoy más que nunca, las promesas incumplidas y cualquier indicio de no ser digno de confianza, son causa de enojo entre la gente. Es de esperarse que funcionarios gubernamentales, así como aquellos que ocupan puestos de autoridad en nuestro vasto territorio sean personas digna de credibilidad. Pero la pregunta es, ¿será posible hallarla?

Hay profundo dolor entre nuestra juventud al saber que les espera un sombrío e incierto futuro carente de oportunidades y trabajo. No tienen idea de qué encierra el futuro para ellos. Lo que ellos desean es un liderazgo digno de confianza y compasivo, pero lo que generalmente obtienen a cambio es un sustituto insatisfactorio.

En todas partes, los líderes políticos se comprometen con hacer cambios en beneficio de la población. Prometen posibilidades de  buenos trabajos, promesas en materia de seguridad, promesas en materia de salud, sin embargo cínicamente estas promesas se rompen tan pronto como se hacen. Existe una exasperante falta de integridad de palabras en estos días. Parece que las promesas se hacen con el único fin de romperlas.

Para quienes son seguidores la creatividad ocupa uno de los primeros lugares en la lista de lo que esperan de otros. Para la mayoría de ellos, es difícil de distinguir la diferencia entre decir una mentira e incumplir una promesa. Para ilustrarlo: Un padre le dice a su hijo que lo llevará de paseo el domingo al pico Duarte. El hijo se pasa toda la semana soñando e imaginándose lo mucho que se divertirá al escalar la montaña y disfrutará el paisaje. Prepara la mochila, está muy emocionado y les cuenta a todos sus amigos. Llega el domingo en la mañana, está ansioso y emocionado. Desafortunadamente, el padre ” recuerda” que hay un juego de pelota entre Las Águilas y el Licey al que va con sus amigos. Le explica a su hijo que se ha presentado algo, hay un juego del cual se había olvidado y tiene que irse. Los sueños del hijo se hacen ariscos.

¿Cómo puede determinar el hijo si su padre le ha mentido o ha incumplido su promesa? Cuesta trabajo  distinguirlo, ¿no es verdad?  Pues así es como se siente la gente cuando un líder no cumple sus promesas.

”Yo no le importo a mi padre”.

La credibilidad como parte de del liderazgo, ayuda a otros adquirir la percepción correcta y así llegar a la conclusión correcta. Si se daña la creatividad, debe restaurarse de inmediato antes que muera. Para un líder político esto significa, por ejemplo, que si no podrá cumplir con una promesa de campaña, hay que resolver el problema inmediatamente y asegurarse de explicar cuál es la situación, pero jamás buscarle excusas baratas a sus fallas y mucho menos culpar a un tercero.

La República Dominicana está llena de personas sin palabras; en las iglesias, en la las empresas, en las comunidades sociales, en la sociedad civil, pero sobre todo en la parte política. Da mucha pena y tristeza la gran cantidad de personas que quedan frustradas después de un proceso electoral, donde ellos trabajaron día y noche por su candidato.

”Felicidades ganamos, dice la gente”.

¿Ganamos?  No, no lo creo, gano él. Nunca más nos ha llamado y mucho menos nos toma una llamada, ni nos responde un mensaje. Creo que quien gano fue mi vecino que ayer lo vi junto a su candidato que perdió, se veían también que sentí envidia.

Siempre que hay alguien frustrado,  siempre hay alguien que ha faltado a su palabra y no ha honrado sus compromisos. Cada día está muriendo la credibilidad por tales personas. Está llegando el momento que dice la Biblia: Maldito el hombre que cree en otro hombre.

Los verdaderos líderes siempre están cerca de sus colaboradores y cuando van delante le dicen: “Sígueme”.

El campo es el lugar para dejar el yo, es el lugar donde usted observa los logros y el trabajo duro que realizó su equipo, y en vez de alardear sobre sí mismo, es mejor encontrar múltiples razones para elogiar el trabajo de otros. Allí usted podrá incentivar a quiénes les apoyaron, ahora que también lo hagan en el futuro. Es donde usted forja relaciones estrechas y amistades duraderas, sencillamente,  es donde edifica la confianza y el compromiso.

Aún estamos a tiempo de hacer la diferencia, aun podemos evitar que muera la credibilidad en ti y en mí.

 

*Delfín Matos ?? mirando mas allá de la Esquina!!!