OPINION: Batey Algodón las imágenes de la desesperanza y el abandono.-

0
620

Por Alejandro Santana.-
DIARIO VISION.-Las imágenes no pueden ser más deprimentes, la realidad en que viven cientos de seres humanos en batey Algodón de Fundación, es la realidad desnuda de lo poco que invertimos a favor de la dignidad de muchos.

12633207_732722446859021_1115784031_oEdgar Heredia, joven periodista barahonero, corresponsal del vespertino El Nacional de Ahora, y otros medios lo destaca en un reportaje que hace de esa realidad.

Los moradores de ese batey donde el Consorcio Azucarero Central, antiguo ingenio Barahona cultiva caña para la producción de azucares, no puede ser más deprimente e inhumana, sencillamente viven como puercos  en pocilgas.

Los rostros tristes de los niños y ancianos, muestran la desesperanza, el desamparo del gobierno y hasta de la misma empresa arrendataria de ese ingenio que otrora fue la espinal dorsal de la economía de la región.

Casas destartaladas no acta para vivir seres humanos, calles sin asfaltar, charcos de agua, desolación e impotencia de los que viven en el lugar, es la triste realidad.

Y es una realidad que ha estado a la vista de todos  siempre, su ubicación está justo frente a la carretera Sánchez, trayecto por donde han pasado presidentes, funcionarios oficiales y algunos de los arrendatarios del ingenio Barahona, igual que funcionarios del mismo.

Se puede decir que frente a ese mal llamado batey, porque lo correcto sería llamarle pocilga, han pasado los indolentes del Estado, los indolentes del Consorcio Azucarero Central, pero a ambos sólo les interesa general riquezas, unos para hacer proselitismo y los otros para engrosar sus  millones, mientras, hay niños que sobreviven en la desesperanza.

Es cierto que los arrendatarios pagan al Estado lo pautado por el alquiler, pero hay una ley que obliga a que se invierta un porcentaje, aunque reducido en la mejoría de la calidad de vida de los que viven en el batey Algodón, pero nada, reciben.

Desesperanza, infortunio, porque ni el Estado ni la empresa tienen un  sistema adecuado de asistencia social para esas gentes de Algodón que son generadores de riquezas.

Edgar ha puesto al descubierto una triste realidad y comienza a exponerla en imágenes desde la entrada a ese batey que está justo frente a una carretera muy transitada, sin dejar de destacar la realidad interna que se vive allí.

Pero esa es solo una de las caras de la realidad en que por cientos de años han estado viviendo los residentes de bateyes donde a través del cultivo de la caña se ha generado tanta riqueza desde el gobierno de Trujillo pasando por Balaguer, siguiendo hasta nuestros días donde no sólo el Estado se beneficia sino también una empresa arrendataria de capital extranjero.

Frente a esto surgen cuestionamientos, ¿Dónde han ido a parar tantos convenios Internacionales para combatir la pobreza¿ en qué medida el Estado ha  actuado con honestidad cuando ha dicho que cientos de miles de personas han salido de la pobreza¿.

Son los cuestionamientos que como ciudadanos, como país deben hacernos reflexionar, y son las mismas circunstancias que debía hacer reflexionar a todos nuestros políticos cuando a partir de febrero comiencen su peregrinaje a batey Algodón a prometerles ¡sacarlos de la pobreza!.

Dejar respuesta