Opinión: El Dilema de la Brecha Digital.-

0
526

untitledPor Leonel Fernández.-
DIARIO VISION.-El Informe del Secretario General (de la ONU) de las Naciones Unidas sobre “El camino hacia la Dignidad en 2030” pone de relieve la necesidad de un nuevo marco de desarrollo sostenible. Este nuevo marco incluiría el financiamiento, la tecnología y la inversión en proyectos y capacidades de desarrollo. En esa nota, el objetivo 17 de las propuestas de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se centra en sus medios de aplicación, y establece objetivos para cada una de las categorías propuestas.

Incluso con los avances ya logrados con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), hay nuevos retos por delante, como el aumento de la población mundial, que se espera que llegue a 8.5 mil millones en 2030. La mayor parte de ese crecimiento tendrá lugar en los países más pobres, junto al aumento de la esperanza de vida al nacer. Eso significa que tenemos que preparar al mundo para las necesidades de una cantidad significativamente mayor de personas, con los recursos naturales y económicos limitados.

El desbordamiento de la crisis global financiera de 2008 afectó la cooperación de una manera negativa. En una resolución de la 65a Asamblea General de la ONU, se afirmó claramente que “la crisis financiera y económica … ha revertido los logros del desarrollo en muchos países en desarrollo y amenaza con socavar gravemente la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio”.

Desde entonces, la economía mundial ha ido evolucionando en un circuito de dos velocidades. Algunos países han quedado rezagados, mientras que otros han experimentado una muy frágil, pero continua recuperación, lo que significa que están en una mejor posición para aumentar la cooperación.

Aquí es donde las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), desempeñan un papel decisivo para garantizar el cumplimiento de los objetivos de desarrollo post-2015. Desde el microprocesador (1946), a Facebook (2007), las tecnologías de miniaturización, las comunicaciones por satélite, los dispositivos móviles, la computación en nube y la inteligencia artificial, transformaron nuestros hábitos; hicieron el mundo más pequeño, y promovieron el diálogo entre las culturas.

Sin embargo, la verdad es que la brecha digital entre los países desarrollados y en vía de desarrollo, y entre las zonas urbanas y rurales, podría representar un gran reto para la igualdad entre la población mundial. Por lo tanto, es importante en este momento garantizar que la educación y la transferencia de tecnología ayude a asegurar que las TICs no se conviertan en otro factor que contribuya a la desigualdad.

Los países desarrollados se han comprometido a garantizar al menos 100 mil millones de dólares por año en la “financiación climática” para los países en desarrollo. Estos recursos podrían ser destinados a desarrollar tecnologías más eficientes y respetuosas del medio ambiente dentro de los estados en desarrollo. También pueden ser utilizados para reducir la brecha en el número de patentes registradas entre los países del Norte / Sur, aumentar la productividad en los países en desarrollo y ayudar a crear y aplicar tecnologías más limpias.

Los medios de ejecución deben ser diseñados teniendo en cuenta las necesidades específicas de los muy pobres, los que no tienen acceso al mar, los que están en islas pequeñas, y las naciones que han pasado por conflictos. Las necesidades especiales de los países de ingresos medios tampoco deben ser olvidados por los países desarrollados.

Las tecnologías adecuadas podrían ayudar a estos estados a superarse en el desarrollo sostenible. Gran parte de la tecnología necesaria para alcanzar o avanzar en los Objetivos del Desarrollo Sostenible propuestos ya existe. El problema es la falta de acceso a estas tecnologías en los países que más lo necesitan.

El objetivo 17 reconoce el peso que las TICs llevan para alcanzar las metas y objetivos los Objetivos del Desarrollo Sostenible. El hecho de que las TICs son vistas como un medio de aplicación, implica que van más allá de una simple meta y deben ser vistas como una herramienta eficaz para resolver los problemas, dificultades de dirección, superar los obstáculos y buscar soluciones para el resto de los objetivos.

Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el desarrollo de infraestructuras TICs fomentará la creación de capacidad nacional, la integración regional, las oportunidades de creación de empleo, la promoción profesional y un entorno propicio necesario para poner en práctica la nueva agenda de desarrollo sostenible. Hacer TICs universalmente disponibles puede ofrecer importantes sinergias intersectoriales entre diferentes sectores de la sociedad.

Estamos viviendo en la era de la sociedad de la información. A través de la tecnología, tenemos acceso a más datos de lo que nuestros predecesores podrían haber imaginado. Las TICs pueden ayudar a sistematizar y asignar todos esos datos para que podamos hacer una mejor investigación hacia el desarrollo sostenible. Un uso más inteligente y más eficiente de la información, puede ayudar a cerrar la brecha digital. También puede promover mejores prácticas por parte de las instituciones públicas y privadas, pues la creciente demanda de transparencia evitará la corrupción.

La cuestión del financiamiento es crucial para poner adelante este programa. El financiamiento necesario para difundir la tecnología de vanguardia, según lo sugerido por el Comité Intergubernamental de Expertos sobre el Desarrollo Sostenible, debe provenir de una combinación de fuentes públicas, privadas, nacionales e internacionales. La Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible (SDSN) del Consejo de Líderes, destaca la importancia de la adopción de medios como asociaciones público-privadas para Tecnologías Sostenibles.

En resumen, las TICs son claves en el aumento de la productividad y la competitividad en las economías de las naciones, y deberían conducir a una sociedad más equitativa, justa, conservadora del medio ambiente e incluyente, la piedra angular para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Artículo original publicado en inglés en The Huffington Post

Dejar respuesta