Opinión: El problema Migratorio a la Luz de la Biblia.-

0
935

11403472_10153029119312621_5518163135548832579_n
Por  Marys Sena Pérez.-
Directora Ecuménica Dominicana (AED)

Todo el tiempo los inmigrantes han sido considerados como invasores,  pero  las constituciones de las leyes de los distintos países, con el tiempo se legalizaron y dieron facilidades a los inmigrantes.  Por ellos, tenemos en nuestro país a inmigrantes legales e ilegales,  POR TAL RAZON, LA REPUBLICA DOMINICANA, trabaja arduamente para mejorar las condiciones de vidas de sus inmigrantes y ciudadanos en los distintos comportamientos migratorios, antes no existían fronteras pero si separación de clanes, tribus, culturas y distintas clases sociales, ahora bien con las nuevas leyes, se hace notorio la urgencia del cumplimiento de las mismas, que son las que actualmente estamos tratando de mejorarlas dando fiel cumplimiento a las mismas.

MIGRACIONES: UN HECHO CONSTANTE EN LAS RAÍCES DE NUESTRA HISTORIA HUMANA

Las migraciones no borran la memoria de la identidad del inmigrante. Esta siempre está presente y es reiteradamente releída como ingrediente de fortalecimiento y de sentido de pertenencia, frente a los nuevos retos de vida.

Las naciones y sus pueblos y las necesitan conocer la historia de sus orígenes. En este sentido el recuerdo de las raíces y la afirmación de ellas, da vitalidad a pueblos y personas que viven en la tierra que no habitaron sus antepasados. El desarraigo es una experiencia inevitable en todas las migraciones, no sólo en las forzadas militarmente, sino también en las voluntarias, muchas migraciones, se fundaron, porque la situación les obligaba a buscar constantemente nuevos estilos de vida, ya sea por las hambrunas frecuentes de la antigüedad, o por otras situaciones de la vida, que les exigían dejar el lugar de residencia para ir en busca de otra más cómoda.

IMPLICACIONES TEOLÓGICAS TOMADA EN CUENTA EN EL SISTEMA DE MIGRACIONES.

Ya que el tema  La Migración, es un asunto candente en nuestros días, es importante hacer algunas puntuaciones a la luz de los textos bíblicos.
En primer lugar, aunque parezca obvio señalarlo, es necesario recalcar que todo el mundo tiene derecho a emigrar e inmigrar, si se desea, para mejorar las condiciones de vida, o para huir de situaciones de muerte.

El inmigrante no debe ser maltratado ni discriminado, pero tampoco debe imponerse en el país donde inmigra, debe someterse a las leyes de ese país. Es cierto que no deben ser maltratados, al contrario, debe ser acogido como huésped, pues todos y todas en alguna medida hemos sido migrantes.

Así como los desplazamientos militares son despreciables y marcan el dolor a través de varias generaciones, así también es despreciable llegar a otras tierras y dominar y discriminar a los nativos. Los extranjeros, deberían ingresar con humildad y entrelazar sus sueños con los habitantes del lugar, y recordar que ellos son extranjeros, recordándolo siempre.

El recuerdo de que es extranjero puede marcar sus límites de dominación a otros inmigrantes.
La existencia explícita de leyes que protejan a los inmigrantes es indispensable para el desarrollo de las sanas relaciones interhumanas.

El inmigrante tiene derecho a guardar los recuerdos de su identidad, a alimentarse de sus propias raíces. Esto se facilita si se une a los demás inmigrantes de su cultura, formando “colonias patrias”, y si mantiene algún contacto con su propia lengua, sin complejo de inferioridad, es indispensable. Todo ello le da al inmigrante sentido de pertenencia y le ayuda a enraizarse, el tiempo que quiera, en el lugar que desee, siempre y cuando cumpla las leyes de ese país.

El Dios de la Biblia explícita-mente se coloca como aquel que defiende al forastero pobre, al inmigrante que no tiene quien le defienda, pero estos en humildad deben someterse a la nación donde ellos llegan.

SITUACIÓN ACTUAL ENTRE HAITÍ Y REPÚBLICA DOMINICANA
PROCESO CONDICIONAL JUS SOLI Y APATRIDIA
(CITO: Leonel Fernández)

En en nuestra, diferentes Constituciones y leyes, se ha producido una consistencia en la
determinación de que la nacionalidad dominicana se puede obtener ya sea por descendencia (jus sanguinis) o por nacimiento (ius soli). Sin embargo, el sistema de jus soli no es incondicional, al igual que en otros 164 países del mundo. En nuestro caso, no se aplica a los hijos de diplomáticos o los de tránsito.

La Corte Suprema Dominicana define el tránsito en su decisión del 2005, lo que indica que se refiere a los extranjeros no inmigrantes, como es el caso de los trabajadores temporales.
Después de la sentencia 2013 de la Corte Constitucional, que revocó la sentencia defectuosa de los funcionarios del registro, el Congreso, sin embargo, no.169-14 ley promulgada, a favor de todos los descendientes de inmigrantes haitianos ilegales, a los que la nacionalidad dominicana había concedido injustamente por la discográfica de Mantener las autoridades.
Por otra parte, el argumento de que los descendientes haitianos nacidos en la República Dominicana son apátridas es engañosa, ya que la Constitución haitiana les concede la nacionalidad haitiana.

El recién nacido puede ser registrado en el consulado de Haití en la República Dominicana, para que estén claro!
«Repatriaciones Masivas»

Ley 169-14 establece un plan de regularización que prohíbe la repatriación de cualquier inmigrante ilegal durante la ejecución de dicho plan. Después de la segunda fecha límite, los funcionarios gubernamentales dominicanas han declarado que no participarán en las repatriaciones masivas. Cada caso individual será evaluado por sus propios méritos, garantizando el debido proceso y el respeto de los derechos humanos.
Obstáculos a Plan?

El proceso de registro fue ejecutado durante un período de 18 meses. Durante todo ese tiempo, 288 466 personas se inscribieron para recibir la residencia legal permanente y 8.000 individuos solicitados para la ciudadanía dominicana a través del proceso de naturalización.    (CITA DE Por Leonel Fernández)

UNA PERSONA INMIGRANTE O ERRANTE
Una persona en un país extranjero,  deberá recordar, la generación, la fe y orígenes, de su “progenitor”. , de donde son sus raíces  Vea el texto bíblico en (Dt. 26:5)

El ejemplo bíblico, marca La historia de Abraham, el padre de la Fe, la cual está llena de migraciones, como es de esperarse de un nómada. Lo interesante es que el relato es narrado como obedeciendo a un llamado de Dios. Inicia su aparición en la historia de la salvación al emigrar de Jarán hacia Canaán por un llamado de Dios “Yahvé dijo a Abraham: ‘Vete de tu tierra, y de tu patria, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré” (Gn. 12:1). Ya había emigrado de Ur de los caldeos con su padre y hermanos (11:31). Dios le pide en Jarán que deje a su familia e inmigre a Canaán. Se establece en Bethel, lugar de Canaán, pero de allí se mueve hacia el Negueb (12:9) y de allí se ve obligado a moverse a Egipto por una hambruna (12: 10). De Egipto vuelve al Negueb (31:1) y de allí se va a radicar a Bethel (13:12) nuevamente; más tarde se va al Hebrón (13:17‐18), por orden de Dios, con el fin de recorrer todo el país de Canaán. Gn. 20:1 dice que habita como forastero en Gerar, y 21:34 señala que vive muchos años en tierra filistea.

En Hebrón muere su esposa Sara, y como era extranjero no tenía propiedad en donde enterrarla (23:4); entonces compra un pedazo de tierra en la cueva de Macpela para enterrar a Sara. El también será enterrado allí, junto a su esposa, cuando muera.
ABRAHÁM NUNCA OLVIDO SUS RAÍCES.

Antes de morir hizo prometer a su sirviente que fuera a Padan‐aram, donde viven sus parientes arameos, y buscará una esposa de aquel lugar, entre los suyos, para su hijo Isaac (Gn. 24). Historias similares a la de este patriarca encontramos en JACOB y su hijo JOSÉ, quien fue a dar a Egipto vendido por sus hermanos como esclavo. Con José y su familia más tarde, que fue mandada a traer por él cuando le iba económicamente muy bien en Egipto‐ se conecta la historia de la liberación del pueblo, en el ÉXODO vemos  pues, que emigraron de Ur de los caldeos, pasaron a ser INMIGRANTES EN CANAÁN, después en Egipto y después de nuevo en Canaán.

LA RECEPCIÓN DE LOS PAÍSES ESCOGIDOS PARA INMIGRAR PUDO SER POSITIVA EN UNAS Y NEGATIVAS EN OTRAS,
Pero igual, debían someterse según las leyes de esos nuevos países, donde ellos habitarían como extranjeros.

EN ESAS OCASIONES POSITIVAS Y EN OTRAS NEGATIVA.
Por ejemplo, veamos, los documentos egipcios registran frecuentes flujos migratorios asiáticos. Los egipcios intentaron, algunas veces, detener las migraciones

1) Otras Veces Colaboraron En Ellas Para Salvar La Vida De Las Personas. Así Por Ejemplo, A Finales Del Siglo XIV A.C. Los Sirios Pidieron Permiso Para Ingresar A Egipto “Para Salvar Su Vida”. En Respuesta Positiva, Les Asignaron Un Territorio
2) Pero Aquí No Concluye La Trayectoria Migratoria De Este Pueblo Llamado Pueblo De Dios Para Los Judíos Y Cristianos. Ellos También Sufrieron Los Desplazamientos Forzados Militarmente hablando

VEAMOS LAS MIGRACIONES  DE ACUERDO AL DIOS DE LA BIBLIA, A LA LUZ DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS
PROBLEMAS MIGRATORIOS EN LOS TIEMPOS ANTIGUOS

La migración es un hecho común y constante, Está presente desde el momento mismo de la formación de los pueblos antiguos, DESDE el pueblo hebreo, HASTA la comunidad de cristianos que se consideraban como peregrinos en esta tierra; pasando por migraciones voluntarias o violentas forzadas por imperios o por el hambre. Hasta Jesús mismo, el hijo de Dios, tuvo la experiencia de inmigrante, pues desde niño experimentó el desplazamiento de un lugar a otro (Mat. 2,13.23).

MIGRACIÓN Y EL DESARRAIGO,   HISTORIA MIGRATORIA Y DESARRAIGO SEGÚN LA BIBLIA:

Al Principio Dios entrego la autoridad y gobierno a Adán y a Eva, legítimamente hablando ellos fueron los primeros dueños, pioneros en la Creación por su Padre quien los creo, ellos recibieron de las manos de Dios el Control y Señorío del planeta tierra, fueron los legítimos dueños por parte de Dios que los creo y los eligio.
QUE SUCEDIÓ?

Ya había un conflicto en el universo, había comenzado la Lucha por el poder, en este tenor, Adán y Eva, debían obedecer las leyes puesta por su Creador para que permanecieran en sus cargos como legítimos gobernantes del planeta tierra.

A pesar de las advertencias continuas dadas a Adán y a Eva, por su Creador y sus hermanos orientadores,  lamentablemente cayeron en las manos del Opresor en la primera prueba en la que debían obedecer a su Padre,  tuvieron como resultados la perdida irrevocable del Señorío y gobierno del país que se le había asignado, El Jardín del Edén, fueron derrotados en su primera prueba  a causas de las mentiras, falacias, engaños e intrigas a la que habían sido sometidos por el archí enemigo de Dios, quien los atrapo en el engaño.

ESTA DERROTA LES OCASIONO UN PROBLEMA MIGRATORIO AL MOMENTO QUE FUERON SORPRENDIDOS EN SU DESLEALTAD EN SU PRIMERA PRUEBA, RAZÓN POR LA QUE FUERON DEPORTADOS DE SU PAIS O CIUDAD DIVINA, EL GRAN JARDÍN DEL EDÉN.

AQUÍ COMIENZA EL TEMA CON LAS MIGRACIONES VOLUNTARIAS O INVOLUNTARIAS

Adán y Eva, Fueron Deportados o expulsados a emigrar fuera de su residencia y fueron a vivir a otros lugares, donde debían remediar su relación con su Creador y restablecer un estilo de vida a base de la obediencia que ellos habían descartado,  si querían ser restaurados, según la historia bíblica, esta familia a base de pruebas y sufrimientos que les acarreo su desobediencia voluntaria, lograron restaurar su relación con Dios y murieron finalmente en otras tierras distinta a la suya, pero por su arrepentimiento y reconocimiento de pecados y fallas, Dios les garantizado nuevamente la vida como Creador de los seres humanos, quien a pesar de sus duras pruebas y luchas en lugares extranjeros, lograron ser  restaurarlos y traídos de nuevo al corazón de Dios, mas no a la residencia terrena, sino a la residencia celestial por medio de la Fe que experimentaron luego de haber pecado,  se restauro la relación con su Creador. (Gen 3:15)  Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

VEAMOS EL CASO DE CAIN, CUAL OCURRIO MAS TARDE
Nació Caín, Nació Abel, en su nueva residencia.  Se comete la 2da. Violación a las leyes de Dios, en tierra extrajera, CAIN MATA A ABEL, se produce un asesinato, Dios lo llama a cuenta pero Caín no obedeció,  Dios tomo la decisión de Deportarlo, expulso a Caín, por su negación a reconocer su culpa y este le desafió y no quiso arrepentirse por haber matado a su propio hermano, no  supo amarlo como hermano

CAIN MIGRANDO A OTRAS TIERRAS, SIENDO EXTRANJERO Y NÓMADA DE LA MISMA
Se estableció en tierra de NOD, mientras Adán y Eva, continuaron en el sitio que habían elegido para vivir después de salir de su tierra natal.

Comenzaron las grandes luchas y la división de familias,  inician 2 clanes en la familia de Dios, cada uno se proyecta en un territorio diferente, así comenzó el problema de las migraciones en la antigüedad en los primeros padres, según la biblia.

UNA SOLA FAMILIA, DOS CLANES DEPENDIENTE DE LA MISMA MATRIZ PARA EXPANDIRSE CADA UNO EN TERRITORIO DIFERENTE.
Tenemos un grupo que se sometió a las leyes (Los hijos de Dios) y otro grupo que no se sometía a ninguna ley (La línea de Caín) quien fue del malo según la biblia.

LA MIGRACIÓN EDENICA: ES UN HECHO FUNDANTE EN LA PRIMERA FAMILIA, DOS PUEBLOS QUE TOMAN DISTINTOS CAMINOS HASTA NUESTROS DÍAS
Desde aquí, partimos con la explicación del tema, una vez las familias se expandieron, crecieron y se multiplicaron,  se distribuyeron en distintos lugares del planeta, dividida según clanes o tribu,  lengua, pueblo,  formas y maneras de pensar y hacer las cosas, etc.
Según su desenvolvimiento y formas de vida,  desarrollaron diferentes culturas que narraron sus migraciones antes de la formación constitutiva del pueblo al cual pertenecieron.

Como por ejemplo en america, la historia de los aztecas se inicia con la emigración de Aztlán hacia Tenochtitlán, ciudad que fundan.  Siempre surgió un guía que se les presentaba como dios, las cualidades del pueblo y su marco teológico procedían de la experiencia del evento migratorio conducido por su guía físico espiritual, aquel que siempre se les presento como un dios, así sucedió en toda América latina y el Caribe.

VEAMOS UN BUEN EJEMPLO ANTIGUO EN LA BIBLIA
En el éxodo, es decir la salida de los hebreos de Egipto, es considerado el hecho fundante de la formación del pueblo de Israel dirigida por Dios mismo a través de Moisés y Aarón.

Normalmente, hay elementos importantes que darán consistencia al pueblo que emigra a otra tmierra con la esperanza de tener una vida más satisfactoria.  Pero, los maltratos dados a pueblos antiguos como en este caso el pueblo hebreo, tuvo que clamar a Dios por ayuda y liberación y Dios felizmente les dio la solución de su situación a base de mucho sufrimiento para lograr salir de allí y ser una nación libre de la esclavitud egipcia (Ex. 1‐15).

LA TRAYECTORIA DE LA MIGRACIÓN SE HIZO  LARGA Y PELIGROSA
(Ex. 15‐18).

Pero la historia sagrada no termina en la liberación y la promesa de ocupar una tierra mejor. Con relatos de guerras y pactos con nuevos pueblos, se narra el asentamiento de los hebreos en Canaán.

Esta experiencia de opresión, liberación, desierto y tierra prometida, ha sido referida frecuentemente por la lectura popular de la Biblia. Y en efecto son ejes fundantes, raíces profundas para la teología cristiana de nuestros tiempos.

Como todos sabemos Los hebreos no eran egipcios pero Vivian allí y fueron oprimidos por los egipcios, eran extranjeros que trabajaban para el Imperio Egipcio. A pesar de que varias generaciones ya se habían asentado, siempre fueron extranjeros,   NUNCA FUERON EGIPCIOS, ELLOS SEGUÍAN SIENDO HEBREOS.
Esto le sirvió como recuerdo de ser inmigrante como la marca que les acompañaba como un recordatorio en su relación con los extranjeros:

“No maltrates al extranjero o inmigrante, porque tú también fuiste extranjero en Egipto” (Ex. 22:20) fue la orden que les fue dada, por Dios.

En Canaán también habitaron entre extranjeros y eran considerados extranjeros, por más que afirmen que Dios les dio la tierra en heredad. Además, en el paso por el desierto, largo trayecto hacia Canaán, siempre fueron extranjeros. Los pueblos y las personas a menudo migran para florecer, y eso no es malo, pero deben sujetarse a las leyes de la nación que los acoge.

La PERVERSIÓN OCURRE cuando éstos logran el poder de dominación y lo utilizan sobre otros pueblos o residentes que comparten el mismo lugar, sean nativos, o foráneos.
TODOS, LOS PUEBLOS Y PERSONAS, TIENEN DERECHO A INMIGRAR, PERO NO A OPRIMIR Y DISCRIMINAR

El hecho de que Israel haya sido extranjero y maltratado, era una experiencia fundante y orientadora en el trato con los extranjeros que habitaban en su medio. Las leyes que prohíben el mal trato al extranjero surgieron seguramente porque había menosprecio y maltrato, por eso el pueblo de Israel tenía que  recordar su condición de extranjero en Egipto, y aún en Canaán. El recuerdo de la identidad de extranjero y su experiencia marco los límites en el ejercicio del poder y permito la relación igualitaria, es importante que tengamos esto presente.
OBLIGADOS AL EXILIO

Durante el periodo de los jueces,  Libros y textos bíblicos aluden a la experiencia del sometimiento del pueblo de Israel por pueblos extranjeros.,
Seis veces fueron sometidos por pueblos extranjeros. Y más tarde, después de la monarquía, fueron sometidos por los asirios, los babilonios, los persas, los griegos y, finalmente, por los romanos.

Sin embargo es la experiencia del exilio, la que marca más profundamente su vida y su fe. Se trataba de la experiencia de ser desplazado a la fuerza, militarmente, por un imperio, hacia un lugar extraño, lejos del lugar de su propia tierra.

Los salmos y otros textos bíblicos recuerdan la experiencia amarga del cautiverio en Babilonia. Una experiencia de humillación. En salmo 137, se refleja la crisis de fe de los deportados en Babilonia y la nostalgia del recuerdo de Jerusalén: LEA LO QUE DECIAN ELLOS “A orillas de los ríos de Babilonia estábamos sentados y llorábamos acordándonos de Sión… “ (137:1).

Tiglat‐piléser (745‐727 A.C.), rey de Asiria, dio inicio a la estrategia de desplazar poblaciones de un lugar a otro para evitar rebeliones y fortalecer su poder.

Así, Sargón II, sucesor de Salmanasar, hijo de Tiglat‐piléser, al tomar las ciudades de Samaria (722 A. C.) se llevó cautivos a Mesopotamia a un gran número de habitantes (27.290 según inscripciones de Sargón) del reino de Israel (la parte norte del estado monárquico) (2 Reyes 17,6:18,11), y así mismo trasladó cautivos de otros pueblos para habitar la parte conquistada (2 Reyes 17,24). Esta mezcla de población arrastro problemas de discriminación dentro del mismo pueblo judío por siglos, incluso en el tiempo de los romanos.

Babilonia fue el otro imperio que practicó la deportación. El exilio en Babilonia bajo Nabucodonosor va desde 597 hasta 538 A.C. El texto bíblico registra varias deportaciones del reino de Judá (la parte sur del estado monárquico) hacia Babilonia. Desde la realeza, nobleza y gente acomodada, hasta parte del pueblo (2Re. 24:12‐17; 2 Reyes.25:8‐21; Jer. 39:8‐10; 52:28). Los más pobres, campesinos, se quedaron en Judá. Según el profeta Ezequiel (3:15) había exiliados instalados en (TEL AVIV), junto al río de Kebar, las zonas abandonadas o devastadas. Otros piensan que fueron ubicados en las zonas más convenientes. Lo más probable era que había inmigrantes en las dos partes.

Por la manera como son narrados los lamentos, seguramente la invasión y toma de la ciudad tuvo que ser atroz. Jerusalén fue quemada, el templo destruido, los muros de la ciudad derribados y miles de personas, adultos y niños, pasados por cuchillos. Los sobrevivientes llevados al exilio mantuvieron esas imágenes en sus recuerdos, hasta el fin de sus días.

Vale aclarar que hubo esfuerzos de interpretar teológicamente esa situación. En un principio los profetas la consideraron un castigo divino, por el comportamiento opresivo y corrupto de su pueblo, no obstante más tarde, cuando se fueron integrando a las comunidad babilónica, algunos, como el profeta Isaías, interpretaron el exilio como la vocación de un llamado de Dios a ser luz entre las naciones.

Los exiliados debieron esperar no pocos años para el regreso, cuando le toco el turno a Ciro, el persa, dominar los territorios.

Muchos, ya bien establecidos, no desearon volver y no volvieron, sino que engrosaron el número de judíos de la diáspora o grupo migratorio.   Hay otras migraciones violentas además de las dos anteriores. Alejandro el grande, y después el rey Tolomeo I, llevaron judíos de Samaria como prisioneros del rey y esclavos de sus soldados. A Roma fueron llevados en diversas ocasiones, muchos prisioneros judíos: por Pompeyo, luego por Soso, un general romano, y por Tito con la toma de Jerusalén y la destrucción definitiva del Segundo Templo.

En estos casos se trató de prisioneros de guerra, vendidos como esclavos en Roma. Para esas fechas el sistema esclavista se había iniciado como tal, y con los romanos estaba en pleno apogeo. De manera que a veces el inmigrante no solamente era un extranjero discriminado, sino también un esclavo, lo que empeoraba su situación. No obstante el fenómeno de la diáspora era más complejo.
ACTITUDES DEL PUEBLO HEBREO FRENTE AL EXTRANJERO

La actitud de los hebreos‐judíos,  no es uniforme con respecto a los extranjeros. Hay rechazo y hay acogida. Dependiendo de los contextos. Las diferentes acepciones hebreas para extranjero ayudan a delimitar la actitud. La mayoría de los términos eran conocidos desde antaño, sin embargo llegaron a adquirir más importancia y frecuencia después del exilio.

Los términos hebreos Nekar y nokri , al igual que zar , connotan lo extraño, lo diferente a lo propio. En griego corresponden al término allotrios, zenos. No se trataba necesariamente del inmigrante. Se trataba de otros pueblos, los extranjeros en sentido étnico. Por lo general hay rechazo frente a éstos.

El rechazo se acentúa cuando éstos eran considerados impuros por los escribas por estar fuera de la ley y los rituales de la purificación. Los incircuncisos o sin Ley entraban a este grupo, es decir los llamados gentiles o paganos. Esta actitud fue cambiando.

Pablo, en el siglo I, teologizo de tal manera que vio posible la participación plena del No‐judío en el pueblo de Dios, sin necesidad de la Ley y la circuncisión.

El relato del buen samaritano coloca al extranjero no como un enemigo, sino como a alguien compasivo a quien se debe imitar. Y Jesús llega a afirmar que lo que se le haga a un forastero se le hace a él mismo (Mt.25:44‐45). Pero el término más interesante para nuestro tema es el de ger extranjero, inmigrante. Hay inmigrantes dentro del pueblo de Israel e Israel fue a menudo inmigrante.

Cuando se habla de Israel como extranjero en Egipto se habla de ger , así como de ABRAHAM en Hebrón y de MOISÉS en Madián.
El ger es aquel que ha abandonado su patria debido a cuestiones políticas, económicas u otros motivos similares, y sale de su tierra en busca de una comunidad en la cual él o ella se sienta protegido.

Como aparece en el texto bíblico, el ger es pobre y contado entre los pobres; no puede poseer tierra Ya que vive entre el pueblo, puede y debe estar circuncidado, observar las leyes, el ayuno, la pascua, etc.  Las leyes del pueblo les amparaban: prohibían su opresión y explotación, tenía derecho a recibir ayuda, así como la viuda y el huérfano, pues eran contados como los más débiles por no tener quien velara por ellos.

Estos, de acuerdo a (Dt. 10: 18), están bajo la protección de Dios. Los israelitas no sólo no deben discriminarlos, sino que deben amarlos (Lv.19:33.34; Dt.10,19). De acuerdo a la Ley tenían los derechos del año sabático, el alimento durante el descanso de la tierra. En fin, contaban con la misma legislación, como cualquier israelita (Dt.1:16). No es raro que ger aparezca a la par del término toshab. huésped, peregrino. El toshab depende de alguien y está menos asimilado que el ger . Las costumbres veían la hospitalidad como una virtud muy preciada, un deber frente al peregrino. El huésped era totalmente protegido por el anfitrión.

La razón fundamental del buen trato al ger, se repite el texto bíblico, es el hecho de que Israel fue inmigrante (ger) en Egipto. O sea, CONOCE POR EXPERIENCIA PROPIA LAS PENURIAS Y LOS SENTIMIENTOS DE DESARRAIGO VIVIDOS EN PAÍSES EXTRAÑOS. Curiosamente el pueblo de Israel se consideraba a sí mismo ger en la tierra de Canaán, la cual, según la historia, Dios les había concedido. El pueblo es huésped en la tierra pues Canaán es propiedad de Dios:

“La tierra no puede venderse para siempre, porque la tierra es mía, ya que vosotros sois para mí forasteros y huéspedes” (25,23). En (1Cor. 29,15) el pueblo lo reconoce: “Porque forasteros y huéspedes somos delante de ti, como todos nuestros padres
Más tarde, al inicio del helenismo, el término ger fue cambiado y desgraciadamente a menudo fue entendido por la (Septuaginta LXX), la versión griega del hebreo, como prosélito o temeroso de Dios, esto es, uno que asume la religión judía, sin distinción ninguna entre ser inmigrante o extranjero residente en otra comunidad.

No obstante, el hecho de que la primera carta de Pedro se dirija a los de la diáspora como parepidemois , puede que tenga en mente el concepto hebreo de ger . Y muy probablemente, las palabras de Jesús en (Mt.25,34‐35), en las cuales usa zenos para forastero, tengan en mente el ger veterotestamentario.

La actitud de inmigrantes judíos de la diáspora frente a los extranjeros, ya la hemos visto. En algunos casos, en particular cuando no formaban cuerpos políticos, sus relaciones con los extranjeros eran más naturales. Durante el helenismo, la gente acomodada siempre se vio en la encrucijada de acoger a los dioses del lugar como requisito para la plena ciudadanía, cosa que su religión monoteísta prohibía. Por otro lado, el haber conseguido privilegios como comunidad judía, les creó en muchas ocasiones problemas con sus vecinos de otras nacionalidades.
CONCLUSIONES BÍBLICAS.
Ahora bien, todos los que nacimos en Cristo, seguimos siendo peregrinos y extranjeros en esta tierra, debemos tratar bien a todas las personas inmigrantes sin importar su clase, posición social  raza ni riquezas, y ellos deben respetar m m las leyes del país que visitan como extranjero,  este contexto de las leyes establecida,  de convivencia mutua deben ser respetada, por todos los migrantes a una nueva nación.

Dejar respuesta